Por qué las tiendas de segunda mano deberían atreverse a ser selectivas
Sin un concepto claro acabas con mercancía que nadie quiere. Atrévete a ser exigente con el surtido, la calidad y lo que los clientes pueden entregar.
💡Ideas clave
- ✓Sé selectivo con lo que aceptas: ahorra tiempo y dinero
- ✓Fija estándares claros que los clientes entiendan
- ✓La calidad por encima de la cantidad lleva a clientes más contentos
Nadie se ha perdido que la moda sostenible está en la agenda. Lo leemos en los periódicos, lo vemos en las noticias y las tiendas cambian sus modelos de negocio para formar parte del cambio. Gestionar una tienda es un trabajo duro, sobre todo cuando inviertes en un concepto nuevo como la segunda mano. Es difícil saber exactamente cómo entrar en el mercado de la forma correcta, y las preguntas son muchas.
Tras hablar con muchos dueños de tienda, está claro que mucha gente está lista para entrar en la reutilización. El mobiliario está, también el conocimiento, la voluntad, el personal y el local. Hay cierta incertidumbre sobre cómo seguir, así que o se quedan parados, o hacen lo contrario: se lanzan y compran de todo para ofrecer algo para todos. El problema es que, sin un concepto pensado, el método no es sostenible. El riesgo es quedarte con un montón de mercancía que nadie quiere. Como tienda hay que atreverse a ser selectivo, también con la segunda mano.
Por eso en Serculate hemos reunido esta guía para desentrañar algunas de las preguntas más habituales.
Atrévete a diferenciarte
No ser selectivo con el surtido es un error. Las tiendas de segunda mano que no se atreven a ser exigentes pierden tiempo y dinero. En concreto, significa gastar recursos caros en recibir, clasificar y presentar con esmero cosas que aun así no se venden. ¿Qué sentido tiene quitar el polvo a un jarrón astillado o colgar unos pantalones medio gastados que nadie quiere? Para tener éxito, las tiendas deben atreverse a ser selectivas. No tengas miedo de describir tu público con claridad en la web o en otros medios donde anuncias, por ejemplo si vendes juguetes o te especializas en moda de mujer.
Decide la calidad, no la cantidad
Recuerda que los clientes son conscientes del medioambiente y del precio: eso no significa que busquen el trastero de otro o ropa de peor calidad.
Como tienda es importante fijar un estándar para que los clientes sepan qué esperar cuando compran y cuando entregan. El encanto de la segunda mano es que no sabes de antemano qué hay en la tienda, pero los clientes siguen esperando ropa entera, limpia y fresca, aunque haya tenido un dueño anterior.
Pensamiento práctico en la fase inicial de una tienda de segunda mano
- Acuerda un estándar de lo que la tienda aceptará y no aceptará. Todo el personal debe estar alineado para que la calidad no cambie según quién trabaje.
- Crea rutinas para cómo tratáis la ropa que llega: clasificación, exposición y en qué os centráis.
- Una estructura clara en la tienda y en lo que vendéis facilita que los clientes se orienten y confíen en el concepto.
- Enseña a los clientes. Explica con claridad qué pueden entregar y qué no, y atrévete a mantenerlo. La tienda no debe gastar tiempo lavando manchas, zurciendo o deshaciéndose de ropa que llega: debe estar lista para vender.
Recuerda: igual que debe ser fácil para la tienda vender la ropa, debe ser fácil para los clientes entregarla.
Consejos sencillos para una entrega fluida que ahorra tiempo y dinero
- Escribe una lista de lo que aceptáis y otra de lo que no, y divídela en categorías, por ejemplo: ropa, zapatos, juguetes, bolsos, accesorios.
- Si el cliente tiene que hacer algo antes de venir a la tienda, por ejemplo crear una cuenta digital.
- Explica el estándar de tu tienda, por ejemplo que los clientes no pueden dejar una bolsa de ropa y marcharse.
- Sé claro con la responsabilidad del cliente. Por ejemplo: tienes X días para recoger tus artículos cuando termina el periodo de venta, antes de que la propiedad pase a la tienda.
Ejemplo de lista de lo que aceptáis
- No entregues nada que no comprarías tú.
- Las prendas deben estar en buen estado y no demasiado pasadas de moda.
- Lo que entregues no debería tener más de cuatro años.
- La ropa debe estar recién lavada. Lávala de nuevo si no huele a fresco.
- No entregues más de 25 artículos de una vez.
- Los zapatos deben estar enteros y limpios al entregarlos.
Ejemplo de lista de lo que no aceptáis
- Ropa manchada o desteñida
- Ropa interior
- Calcetines
- Bañadores
- Juguetes rotos
Tú decides el detalle, pero una lista clara de lo que no aceptáis es muy útil. Tu tienda no está para ser el vertedero del público.
La claridad genera confianza
Recuerda que los clientes que entregan ropa en tu tienda te han elegido a ti. Es una oportunidad fantástica para construir nuevas relaciones, y entonces necesitan saber qué obtienen, tanto cuando compran como cuando entregan. Explica con claridad cómo funciona la comisión y, si puedes, indica en porcentaje qué pueden esperar cuando se vendan los artículos. Así evitas malentendidos y construyes confianza para futuros negocios.
¿Quieres saber cómo tu tienda puede entrar en la economía circular de forma inteligente y segura? ¿O consejos sobre cómo, con medios sencillos, hacer eficiente la clasificación? Estés donde estés en tu camino circular, estaremos encantados de ayudar.
Fuentes: Arkivet STHLM y Bye Buy
